Audio relato LA HISTORIA DE LA LAPIDACIÓN de N. Olazar
Una desternillante y ácida sátira sobre la mala interpretación y el fanatismo humano. A través de un humor negro desinhibido, el relato reimagina el origen de una brutal tradición mediante una ironía brillante: la búsqueda de la paz transformada en violencia colectiva por pura ignorancia. Breve, mordaz y directo al grano.
Descripción
La historia de la lapidación jamás contada, de Nemesio Olazar y Qco Tresgallo, es un microcuento de humor negro que utiliza la sátira histórica y religiosa para desmontar, con una lógica desarmante, el origen de los dogmas y las costumbres absurdas.
La narrativa arranca con una premisa clásica: la llegada de un profeta pacifista a una región desértica asolada por la guerra. La propuesta del predicador para canalizar la violencia es enseñar la relajante práctica de hacer cabrillas lanzando piedras al agua. Sin embargo, el choque entre el discurso abstracto y la cruda realidad del entorno (la falta de agua) desencadena el giro cómico. La reinterpretación literal e ignorante del concepto «hacer rebotar la piedra» tras un accidente fortuito transforma el mensaje de paz en el nacimiento de una barbarie institucionalizada.
El verdadero acierto de los autores reside en el contraste tonal. La historia está narrada con una solemnidad fabulesca que choca de lleno con el absurdo de la situación final: la lapidación no nace de la ira o el castigo moral, sino del mero entretenimiento festivo y la incomprensión. Esta mirada cínica sobre la condición humana expone cómo los discursos biempensantes pueden ser distorsionados hasta convertirse en aquello que pretendían erradicar.
Con una estructura impecable y una economía del lenguaje muy bien ejecutada, Olazar y Tresgallo logran en apenas tres párrafos construir un relato fresco, irreverente y con una punzada de crítica social impecable. Una pequeña joya del microcuento humorístico.
Leer relato
La historia de la lapidación jamás contada de N. Olazar y Qco Tregallo
Hace muchos años, en un reino del desierto, en el que estaban todo el día guerreando, llegó un profeta de tierras lejanas.
Con el propósito de llevar la paz a ese pueblo, les contó que, en su lugar de origen, sus habitantes, para relajarse, lanzaban piedras al río, y estas rebotaban en el agua varias veces hasta desaparecer.
Fue tal su don de oratoria y convicción que los habitantes de aquellas tierras empezaron a intentarlo, pero al no haber agua en el desierto, las piedras no rebotaban en la arena. Y al poco empezaron a perder la ilusión ….. hasta que una piedra mal lanzada dio en la cabeza del predicador y esta rebotó. Con emoción todos empezaron a lanzar sus piedras al predicador con júbilo y diversión …..
Desde ese día, la recolección de piedras fue el nuevo entretenimiento, y con la llegada de cada nuevo profeta, este era recibido con alegría y lapidación.
Fin
Un relato de Nemesio Olazar y Cuco Tresgallo.

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